lunes, 25 de mayo de 2026

LOS EXTRAÑADOS (JORGE FREIRE) Y EL SUDOR

 La camisa de tela se adhiere a su pecho empapado como una segunda capa de piel. ¡Qué exhibición de glándulas sudoríparas! ¡Qué derroche de sales minerales y aminoácidos mezclados con ginebra y zumo de limón! Se advierte a un par de metros la presencia sulfurosa del etanol. Los metabolitos que afloran en la abundosa trasudación dejan un aroma avinagrado que con rostro avinagrado ventea la señora Wharton

El sudor no tiene buena fama, pero es el menos plebeyo de los fluidos que elimina el aparato excretor. Es técnicamente un líquido inodoro, como el butano o el permanganato. La exhibición de glándulas sudoríparas a la que hace referencia el texto corre a cargo de F. Scott Fitzgerald en una visita que hizo a Edith Wharton. Además de secretar el sudor, estas glándulas tienen otra función protectora, formando el manto ácido de la piel, coartada de los partidarios de no ducharse mucho.

Aunque es supuestamente inodoro y agua en casi su total composición, sí que huele por las bacterias de la piel y sí que influye lo que uno ha comido y/o bebido. Hay un olor a sudor caracterísitico que es el olor a porro, de los más desagradables y tiene que ver con los terpenos, unas sustancias presentes en ciertas frutas o por la flora bacteriana de la piel. También puede ser debido a que se haya fumado algún porro, ojo.

lunes, 11 de mayo de 2026

PROHIBIDO MORIR AQUÍ (ELIZABETH TAYLOR) Y EL TIEMPO DE REACCIÓN

 

De pronto, en medio del silencio que los rodeaba, él tuvo una idea. Extrajo de un bolsillo el billete de cinco libras que le había dado la señora Palfrey. Lo alisó con cuidado sobre su pierna y, sosteniéndolo de un extremo, lo agitó delante de Rosie.

—¿Conoces este truco? —preguntó. Y como ella no respondió, prosiguió—: Pensarás que es demasiado simple. De hecho, dirás que el simple soy yo por pretender enseñártelo. Pero no estés tan segura. Lo único que debes hacer es tratar de atraparlo cuando lo suelte, y si lo logras, te lo quedas.

Ella lo miró con asombro; era la primera vez que cambiaba su expresión de desprecio.

—¡Vamos! —dijo él, alentándola como si hablara con una niñita—. Solo tienes que atraparlo con la patita.

Soltó el billete y ella lo atrapó entre el pulgar y el índice, mientras lo miraba sin entender. Luego la muchacha recuperó su mueca de desprecio y ahora era él quien la miraba con desconcierto.

—Es la primera vez que me pasa —dijo él.


 

Los cálculos que yo he hecho en la pizarra de mi clase son para un billete de 5 euros, pero el de 5 libras del que habla el texto es de tamaño muy parecido. En caída libre tardan 0,16 segundos, como puede verse en el vídeo. Superior al tiempo de reacción de un humano promedio, que oscila entre 0,25 y 0,35 segundos. Es la razón por la que casi nadie consigue coger el billete antes de que caiga y era un método clásico de timo en las ferias, como los trileros.

Teóricamente, quien consigue atrapar el billete es porque reacciona ‘antes’ de tiempo, igual que en atletismo se considera salida nula si el corredor, aun saliendo después de la seña, lo hace antes de 0,1 segundos después de la misma.