lunes, 18 de junio de 2018

EL SIGNO DE LOS CUATRO (SIR ARTHUR CONAN DOYLE) Y LA LEY DE LOS GRANDES NÚMEROS


-Winwood Reade ha dicho cosas muy interesantes sobre el tema -dijo Holmes-. Asegura que, si bien el individuo es un rompecabezas insoluble, cuando forma parte de una multitud se convierte en una certeza matemática. Por ejemplo, nunca se puede predecir lo que hará un hombre cualquiera, pero se puede decir con exactitud lo que hará la población por término medio. Los individuos varían, pero los porcentajes se mantienen constantes. Eso dicen los expertos en estadística. Pero... ¿es aquello un pañuelo? Sí, se ve algo blanco ondear por allí.


Digamos que el texto habla de la aplicación de la ley de los grandes números al comportamiento humano, la fantasía con la que muchas ciencias sociales pretenden investirse de prestigio. Es imposible adivinar si saldrá cara o cruz al lanzar una moneda una única vez, pero es posible acotar con seguridad el número de caras si lo lanzamos 5000 veces

4 comentarios:

  1. Sostiene Mister Reade que el individuo es un rompecabezas insoluble y que englobado en la multitud es una certeza matemática.
    Sostengo yo en mi pobre conceto que eso sería posible en los tiempos de Conan Doylan y la ley de los grandes números funcionaría. Ahora mismo tal como estamos ( y con la que está cayendo que dice el opinador)la cosa pinta así
    1.- Individuo que ha perdido en gran parte su esencia de rompecabezas insoluble
    2.- Adscripción de dicho individuo a un grupo de población en el que perdería parte de su insolubilidad al diluirse con el grupo: machista, feminista, pensionista,de centro, ultra,ecologista, funcionario público, hetero, homo, etc
    3.- Población compuesta de dichos grupos cuyo cara o cruz dependerá de vaivenes ajenos a la ley de los grandes números.
    Cada grupo pensará lo pensable y si queda algún rompecabezas insoluble estará muy solito.

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  2. Asín es, dear Woman
    Por eso es aburrido hablar con personas adscritas muy fuertemente a un grupo dado, pues ya sabes si sale cara o cruz en cualquier tema.
    Más interesante es aquella gente un poco original, que picotea de un grupo o de otro según les parece y es capaz de sorprenderte porque a veces sale la moneda de canto
    Vengaaaaaaaaaa

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  3. Buenos días. Cómo es posible que las mujeres asesinadas en cada país, al año, sean un número tan similar? Y que el número de accidentados varíe solamente en una cantidad
    moderada? Cuál es la identidad del afortunado que conservará su vida si la Administración decide arreglar tal o cual variante controvertida? Qué quieren indicarnos los comentaristas deportivos cuando, ante un suculento encuentro futbolístico, insisten en las estadísticas de los últimos cincuenta años respecto a los enfrentamientos de ambos? Es posible establecer coincidencias o tratan amenizar (?) los tramos de silencio?

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  4. Estimado Pedro
    Pues yo creo que las respuestas a todas esas preguntas se hallan detrás de la Probabilidad y la Estadística, ramas de las Matemáticas que los mismos matemáticos desprecian a veces precisamente por su inexactitud intrínseca.
    El profesor Aaron Levenstein (nombre más judío, imposible) fue el que dijo aquello de que las estadísticas son como los biquinis, lo que muestran es sugerente pero lo que esconden es vital. Y andaba ayer pensando en esa frase en el claustro final de curso mientras nos mostraban las estadísticas de aprobados y suspensos.
    Si es por mí, prefiero que me dejen el silencio intacto antes que amenizado por algunos comentaristas deportivos
    Saludos cordiales

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