lunes, 18 de junio de 2018

EL SIGNO DE LOS CUATRO (SIR ARTHUR CONAN DOYLE) Y LA LEY DE LOS GRANDES NÚMEROS


-Winwood Reade ha dicho cosas muy interesantes sobre el tema -dijo Holmes-. Asegura que, si bien el individuo es un rompecabezas insoluble, cuando forma parte de una multitud se convierte en una certeza matemática. Por ejemplo, nunca se puede predecir lo que hará un hombre cualquiera, pero se puede decir con exactitud lo que hará la población por término medio. Los individuos varían, pero los porcentajes se mantienen constantes. Eso dicen los expertos en estadística. Pero... ¿es aquello un pañuelo? Sí, se ve algo blanco ondear por allí.


Digamos que el texto habla de la aplicación de la ley de los grandes números al comportamiento humano, la fantasía con la que muchas ciencias sociales pretenden investirse de prestigio. Es imposible adivinar si saldrá cara o cruz al lanzar una moneda una única vez, pero es posible acotar con seguridad el número de caras si lo lanzamos 5000 veces

lunes, 4 de junio de 2018

EL CENTRO DE LA LUZ (JAIME SILES) Y LA CONTROVERSIA SOBRE LA NATURALEZA DE LA LUZ

Nada conforma el centro de la luz, 
sino el vacío que en ella misma crece.
Sonora orquestación de las palmeras.
Címbalo idéntico al eco de la luz. 
Qué cantidad de espacio en transparencia.
Masa, volumen, línea, espesor.
Materia sida 
no en ritmo: en voz, en mar, en movimiento.





No aparecía por aquí un poema desde principios de año. Ya hemos comentado el tratamiento de la naturelaza de la luz que se ha hecho en textos de Carlos Marzal y Ortega y Gasset. Parece lógico que la poesía se ocupe de él, porque es muy misteriosa la luz.  
En ciencia ha dado origen a una de las polémicas más famosas entre la teoría corpuscular, encabezada por Newton y los partidarios de la teoría ondulatoria, con Huygens a la cabeza. Esta controversia puede decirse que ha durado desde el siglo XVII hasta prácticamente nuestros días

lunes, 21 de mayo de 2018

INTRUSOS Y HUÉSPEDES (LUIS MAGRINYÀ) Y LA CAPACIDAD DEL VIDRIO PYREX DE ADHERIR LA SUCIEDAD


Una vez isomerizado, es decir, una vez convertido el safrol en isosafrol, hubo que destilarlo pacientemente y, aunque ahí yo también tuve que vigilar, la bella transparencia del resultado, como de colonia para niños, y el excelente peso que alcanzó (70 gramos, otra prueba de «buen rendimiento»), dejaron como residuo un matraz totalmente renegrido que de ninguna forma parecía que fuera a volver en sí. Me tocó a mí, sin embargo, limpiarlo y debo decir que no sólo fracasé sino que, después de agotar demenciales cantidades de Fairy, KH7 y alcohol de quemar, probé con ácido sulfúrico, a sugerencia de Samantha, y la escobilla se me desintegró. Ahí reposa aún el desdichado matraz, con el fondo lleno de costras, bañado en una mezcla de todos eso corrosivos fulminantes que no fulminan nada. Lo último que intenté fue meterlo en el microondas para ver si, calentándolo, se le desprendían al menos una o dos costras. Y una o dos costras desprendidas fue lo que conseguí


Cualquiera que haya trabajado en un laboratorio lo sabe: limpiar el material de vidrio es muy difícil. No voy a decir que haya sido lo que me ha alejado de la carrera científica pero siempre me resultó muy desalentador limpiarlo, y muy alejado de la ciencia pura el saber que aquello nunca quedaba limpio. Ahora cuando friego en casa soy menos exigente. En los laboratorios escolares, suele haber mierda añeja que trasciende cursos y sistemas educativos y que generaciones de niños castigados en recreos han sido incapaces de eliminar.
La propiedad que más me gusta del vidrio pyrex es que su índice de refracción es muy parecido al del aceite, lo que da lugar a experimentos próximos a la invisibilidad, como este que hicimos:





lunes, 7 de mayo de 2018

UN VIAJE FRUSTRADO (JOSEP PLA) Y LOS TERRAPLANISTAS DEL AMPURDÁN


De pronto, y sin dar a la cosa la menor importancia, Hermós dijo que la noche anterior la luna había salido, por lo menos, con dos minutos de retraso sobre el horario previsto. Añadió que varios pescadores habían constatado lo mismo
- Hombre, Hermós- dijo don Joan con su voz grave y su calma habitual-, eso es mucho decir. La luna es una cosa muy seria.
Y le explicó de una manera sencilla, clara, viva, los movimientos conjugados del Sol, la Luna y la Tierra
Hermós lo escuchó en silencio. Constató que perdía terreno y acabó por poner una cara sombría. Al final, perdió los estribos y, dando un gran puñetazo en la arena, dijo:
- Don Joan, usted ya sabe que el señor Pla y yo le tenemos cariño y respeto. Además soy su guardabosque, y a mucha honra… Pero, si sigue por este camino, le devolveré la canana, las municiones, la placa y la escopeta…
Como Anaximandro y Parménides, creía, como cree muchísima gente, que la Tierra es plana e inmóvil y que está colgada al cielo con un clavo…



'Un viaje frustrado' es una de las 'Cinco historias del mar', donde Pla demuestra un gran conocimiento marítimo. En otra de estas historias, 'Bodegón con peces', Pla despliega una sabiduría y admiración sobre las sardinas equivalente a la de Melville con las ballenas o la de David Foster Wallace con las langostas.
El gremio de los marinos y los pescadores, al que pertenece Hermós, siempre se ha resistido a aceptar el modelo heliocéntrico. De hecho, hasta hace poco, se han regido por el sistema ptolomeico para orientarse, y se apañaban bien. Los profesores sabemos lo difícil que puede resultar que alguien aprenda a hacer algo de una manera distinta a como lo hace

lunes, 23 de abril de 2018

LA LEY DE MILO MURPHY, LOS TRES ESTADOS DE LA MATERIA Y LAS DIFICULTADES INHERENTES A LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS



Le pone buena voluntad la profesora y pone el clásico ejemplo de la reacción del bicarbonato con el vinagre para formar CO2 y la reacción es endotérmica, efectivamente, pero Milo Murphy siempre la lía.
Se sobrepone a algunos contratiempos y acaba protagonizando un video clip a lo David Bowue muy chulo

lunes, 9 de abril de 2018

UN PAPA SEVILLANO (RAFAEL SERRANO BELLO) Y LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA DEL CRÉDITO PATERNO FRENTE AL TIEMPO

Una sola cosa aprendida de él le hubiera bastado para sentirse en paz como padre. Una sola. Un padre tiene un crédito que no es infinito, descrito por una curva convexa cuyos máximos se sitúan al principio y al final de la vida del hijo. Sobrepasado ese límite, el hijo se niega a captar más del padre, y está obligado a aprender la lección por otros medios o a ignorarla para siempre. Pero él no tenía la sensación de haber legado nada en absoluto a Gonzalo. La curva que los relacionaba parecía una línea horizontal pegada al eje de las equis. Nunca había tenido crédito




Pues nos gusta poner buenos ejemplos de cómo la ciencia y algunas de sus herramientas pueden ayudar a afinar una idea. Otra cosa es que uno esté de acuerdo con la forma de esta curva. Yo creo que hay dos tipos de influencia del padre en el hijo, una es aquella en la que el hijo es consciente de haberla adquirido y la otra, por definición imposible de calibrar, aquellas cosas que hemos heredado o aprendido sin saberlo. Siempre me ha gustado esta frase de Sándor Màrai sobre sus antepasados en sus memorias:
Tengo que hablar de los muertos, así que debo bajar la voz. Algunos están completamente muertos para mí; otros sobreviven en mis gestos, en la forma de mi cráneo, en mi manera de fumar, de hacer el amor, de alimentarme: como y bebo ciertas cosas por encargo de ellos. Son numerosos. 
En su momento definí esta novela, Un Papa sevillano, como una mezcla de Gramática parda, de Hortelano y Poderes terrenales de Burgess

lunes, 26 de marzo de 2018

FLECHA EN EL AZUL (ARTHUR KOESTLER) Y LA VELOCIDAD EN SISTEMAS DE REFERENCIA INERCIALES

El contenido del capítulo que leía en esos momentos era éste: mientras el obús que lleva a los exploradores hacia la Luna viaja por el vacío muere uno de los animales que se encuentran a bordo, un pequeño foxterrier. Después de algunas dudas, los exploradores deciden arrojar el cadáver a través de la hermética escotilla. Así lo hacen; luego, al mirar por la espesa ventana de vidrio, advierten con horror que el cuerpo del perro vuela paralelamente a ellos por el espacio. No cae, porque conserva la velocidad del obús, así como un objeto arrojado por la ventana de un tren en movimiento conserva la velocidad del tren; y fuera de la atmósfera terrestre no hay ninguna clase de fricción que pueda frenar el movimiento.
Gradualmente, el cadáver va separándose de la ventana, impelido por la persistencia del suave envión que lo había arrojado por la escotilla; pero aunque retrocede lentamente, conserva su velocidad paralela y sigue frente a la ventana.
El perro muerto se ha convertido en un planeta o en un meteoro que seguirá girando sobre su oscura órbita elíptica alrededor de la tierra, eternamente. 




Pues he encontrado este texto que es ya por sí solo toda una entrada de blog, ya que el propio Koestler comenta el contenido científico del texto de Verne. Recomiendo toda la autobiografía de Arthur Koestler como método de de conocimiento del siglo XX, ya que el tío se metía en todos los embolados posibles. Tanto era así, que recuerdo de joven leer estas memorias y contarle a mi hermano en nuestra habitación compartida todas sus peripecias, incluida una experiencia mística en la cárcel de Sevilla, buen sitio, Los Arcos para las experiencias místicas. Mi hermano le apodó 'el fantasma', porque no podía creer que fuera cierto todo lo que contaba. No voy a hacer spoiler de cómo termina la autobiografía y la propia vida de Koestler.