lunes, 10 de agosto de 2020

LAS HIJAS DE OTROS HOMBRES (RICHARD STERN) Y UNA DEFENSA CIENTÍFICA DE LA SUPERFICIALIDAD

Siempre se pensaba que el cuerpo era más «sensible» en lo más profundo. Pero no; es como la tierra, la intensidad está en la superficie. Puedes aplastar un órgano sin provocar dolor, pero mira la piel. Un centímetro de piel humana contiene dos detectores sensoriales de frío, doce de calor, tres millones de células, diez pelos, quince glándulas sebáceas, casi un metro de vasos sanguíneos, un centenar de glándulas sudoríparas, tres mil células receptoras al final de las fibras nerviosas, casi cuatro metros de nervios, veinticinco detectores de presión para los estímulos táctiles y doscientas células nerviosas para registrar el dolor. Esta fantástica fábrica es solo nuestra superficie. No es de extrañar que nuestros sentimientos queden tan a la vista. Tenemos el corazón en la manga.



¡Cuántas cosas en la superficie que despreciamos por no ser profundas! ¡Todo lo que tiene la piel¡ ¿Quién necesita más? No conviene profundizar casi nunca, hay que ir surfeando por la vida. Todo mejora, las amistades, el trabajo, si uno se mantiene amablemente superficial

lunes, 27 de julio de 2020

LINCOLN EN EL BARDO (GEORGE SAUNDERS) Y LA CONSERVACIÓN DE CADÁVERES POR EL MÉTODO DEL CLORURO DE ZINC

Sagnet había sido pionero en el uso del cloruro de zinc.
Cinco litros de una solución al veinte por ciento de cloruro de zinc inyectados en la arteria poplítea no solamente conservaban el cuerpo durante un mínimo de dos años, sino que también operaban una transformación prodigiosa y conseguían que el cuerpo pareciera hecho de luminoso mármol blanco.
Se hacían afirmaciones extravagantes sobre el procedimiento de Sagnet, como por ejemplo que los restos se convertían en una «efigie hueca, una escultura».



Efectivamente se han aprovechado las propiedades antisépticas para embalsamar y recomponer cadáveres, sobre todo en el siglo XIX. Este método restablecía también los rasgos de la cara en caso de muerte violenta y debió ser muy usado en el caso de funerales con honores militares.
Dudo mucho que exista el tal Sagnet, porque este libro de George Saunders es tan interesante como raro. 

lunes, 13 de julio de 2020

VIVIR ABAJO (GUSTAVO FAVERÓN), LA BOMBILLA DE LIVERMORE Y LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

Fui como la bombilla eléctrica del Cuerpo de Bomberos de Livermore, California, que una mano encendió en 1901 y ninguna mano ha apagado hasta hoy



Esta bombilla es efectivamente famosa por llevar encendida muchísimo tiempo, en esta webcam gente de todo el mundo admira el fenónemo, que viene a ser la confirmación de que ya no se hacen cosas como las de antes. Su único secreto es que está hecho de más y mejores materiales que las actuales bombillas, que están rendidas a la obsolescencia programada

lunes, 29 de junio de 2020

ALMAS Y CUERPOS (DAVID LODGE) Y EL SILENCIO DE LOS ESPACIOS INFINITOS (O EL BIG BANG NO HIZO BANG)

Me aterra el silencio de los espacios infinitos —murmuró una noche mientras observaba por el telescopio de Martin una tenue manchita de luz que, según el niño, era una galaxia varias veces más grande que la Vía Láctea.
¿Por qué?
Austin se incorporó y se frotó la región lumbar.
Estaba citando a Pascal, un famoso filósofo francés del siglo XVII.
Es curioso que ya por entonces supiera que el espacio es silencioso —comentó Martin.
¿Quieres decir que ahí arriba no hay ningún ruido? ¿Que todas esas estrellas explotan y colapsan sin emitir ni un solo sonido?
No puede haber sonido si no hay nada que oponga resistencia, como una atmósfera.
¿Entonces el Big Bang no hizo bang en realidad?
Exacto.
¿Y a ti no te da miedo el tamaño del universo, Martin?
No.


Así es, estoy se ha convertido en un clásico de los listillos reconociendo errores en las películas espaciales, cada vez que se oye algo. El sonido es una onda mecánica, necesita de un medio para propagarse, no como la luz, que es una onda electromagnética y puede por tanto propagarse en el vacío.
Creo que fue 2001 una odisea en el espacio la primera película que tuvo esto en cuenta. “En el espacio nadie puede escuchar tus gritos”, anunciaba la publicidad de la película Alien. Yo no soy muy quisquilloso con esto y no me molesta una película espacial con ruidos, comprendo la licencia. Además, si nos ponemos muy rigurosos, el concepto de vacío es también controvertido

lunes, 15 de junio de 2020

LOS MAPLE COMPARECEN (JOHN UPDIKE) Y LAS CUATRO INTERACCIONES FUNDAMENTALES DE LA NATURALEZA

...leía cada papel que le llegaba, e incluso se agachaba por la calle a coger un fragmento embarrado de periódico y leerlo en busca de un mensaje: “Por consiguiente- leyó-, ya se sabía en 1935 que el mundo natural estaba gobernado por cuatro clases de fuerzas. De menor a mayor magnitud son: la gravitatoria, la débil, la electromagnética y la fuerte”. A medida que leía, se encontró con que prefería las fuerzas débiles; se identificaba con ellas. La gravitatoria, aunque insignificante a nivel microscópico, “empieza a predominar con objetos en un orden de magnitud de cien kilómetros, como asteroides de gran tamaño; mantiene unidos la luna, la tierra, el sistema solar, las estrellas, cúmulos estelares dentro de las galaxias y las galaxias mismas”. Para Richard era como si el equipo que pierde desde el principio un partido lograra el triunfo en el último macroscópico cuarto; vitoreó en silencio


Poco que añadir, ya que el propio John Updike comenta el texto original, que el libro aclara que procede de “Las fuerzas de la naturaleza”, conferencia de Steven Weinberg. El sueño de los físicos es reducir estas fuerzas a una sola, ese es el objetivo de la teoría de la gran unificación(TGU), a la manera en que ya se hizo con la electricidad y el magnetismo con el electromagnetismo. Cuando yo estudiaba creo que estaba casi lista la interacción electrodébil, unión de la nulear débil y el electromagnetismo, así que no sé cómo irá la cosa ahora.
¿Cómo no simpatizar e identificarse con la interacción gravitatoria de estas cuatro siendo la única familiar para nosotros?

lunes, 1 de junio de 2020

LA SERPIENTE DE ESSEX (SARAH PERRY) Y LA PALEONTÓLOGA MARY ANNING

Es más, creía que la adoración que sentía Cora por la geóloga Mary Anning era algo que él había provocado; que a la mujer de Michael Seaborne no le habría dado nunca por ir por ahí removiendo la tierra a la busca de rocas y barro si en una cena que dieron los Ambrose en su casa no la hubieran sentado al lado de un anciano que llegó a conocer a Anning y atesoraba desde entonces su recuerdo. Se pasaron toda la noche hablando de la hija del carpintero a la que le cayó un rayo y, en vez de matarla, la hizo más fuerte; del primer fósil que encontró, cuando tenía solo doce años; de lo pobre que era; del martirio que sufrió con el cáncer que acabó matándola; y, para entonces, ya Cora también guardaba aquello como un tesoro: y pasaban los meses y no hablaba de otra cosa que no fueran sedimentos del Jurásico y piedras bezoáricas.


Este blog quiere unirse a la corriente de reivindicar mujeres científicas, añadiendo una paleontóloga (el texto la define como geóloga) a la consabida Marie Curie. Ni la Geología ni la Paleontología son ciencias que gocen de prestigio, por lo que la pobre Mary Anning sufría una doble marginación, a la propia de su sexo en su época se añadía la de los científicos ‘auténticos’
Yo siento gran simpatía por las mujeres inteligentes inglesas del siglo XIX, la cantidad de hombre plastas que tuvieron que soportar, clérigos coñazos...

lunes, 18 de mayo de 2020

BARONI: UN VIAJE (SERGIO CHEJFEC) Y EL ESPEJISMO

Todavía a esa hora, o de nuevo, la temperatura parecía poner a temblar las cosas. Esas situaciones de calor intenso que llevan a ensayar descripciones con contornos difusos, refracciones de luz, objetos ralentizados, etc. Sin embargo me impresionaba lo contrario, la velocidad; como si la temperatura, ejerciendo alguna forma de espanto, tuviera un efecto desintegrador y la misma realidad, en sus múltiples articulaciones, se asustara y quisiera huir inmediatamente de esta situación. Apenas uno salía al jardín y sin dar aún el primer paso ni sentir todavía el impacto del calor, ya podía advertirse el desasosiego, la naturaleza fluida y aplastada a la vez. Uno sabía que bajo esa quietud latía una combustión en la que participaban todos los elementos y que se manifestaba a través de reacciones aisladas y espontáneas




He aquí algo que la literatura puede hacer con los fenómenos físicos: ilustrarlos con imágenes, completando así su comprensión. Es algo que intentan (que intentamos) hacer a diario los profesores de Física. Todos el mundo ha visto esta ilusión ótpica alguna vez en el horizonte de la carretera un día de mucho calor. Uno mismo se derrite al verlo, por mimetismo, que para eso hablamos de espejismo.
Una vez entendido y sentido el fenómeno, con el texto precedente, casi menos importa saber que se produce por la diferencia de densidades de ...

lunes, 4 de mayo de 2020

LLAMADA PARA UN MUERTO (JOHN LE CARRÉ) Y EL TEOREMA DE ROUCHÉ-FROBENIUS

Hay cabos sueltos por todas partes. No es trabajo de policía. No se ha comprobado nada. Es como el álgebra.
¿Qué tiene que ver el álgebra con eso?
Primero hay que demostrar lo que se puede demostrar. Encontrar las constantes. ¿Fue ella realmente al teatro? ¿Estaba sola? ¿La oyeron volver los vecinos? Si es así, ¿a qué hora? ¿De veras Fennan volvía tarde los martes? ¿Su mujer iba siempre al teatro cada quincena, como dijo?



Está muy bien que los detectives apliquen métodos matemáticos.No se puede uno poner a calcular o a investigar a lo loco. Primero hay que ver si el asunto tiene solución, es decir si el sistema de ecuaciones planteado con los datos de la investigación es compatible, como dicen los matemáticos. ¿Para qué afanarse si un asunto no tiene solución?

lunes, 20 de abril de 2020

HELENA O EL MAR DEL VERANO (JULIÁN AYESTA) Y EL ESPECTRO VISIBLE

Pero todas estas dudas venían de que los hombres no podíamos conocer realmente nada de lo que verdaderamente pasaba en el mundo, y, por ejemplo, nosotros no veíamos nada más que los colores que estaban entre el rojo y el azul, pero que había muchos más, y luego todos los líos de las velocidades de las vibraciones y de los rayos infrarrojos y los ultravioleta



La luz visible es un intervalo de longitudes de onda o de frecuencias fuera de las cuales la radiación es invisible para nosotros. Fuera de ese rango están las ondas de radio, las microondas, infrarrojas, ultravioletas, rayos X... Como imagen de todo lo que el hombre no puede alumbrar con su conocimiento me parece adecuado.
Más me gusta cuando el autor reconoce que esto es un lío, me recuerda a otro texto de Cela donde se dice directamente "pero tú de esto no sabes ni palabra"


lunes, 6 de abril de 2020

PRESTIGIO (RACHEL CUSK) Y UNA PEQUEÑA CONFUSIÓN SOBRE LA ENTROPÍA

No estaba exactamente claro por qué lo habían hecho, aunque daba la sensación de que todo lo relacionado con la literatura encogía cada vez más, como si el mundo de los libros estuviera gobernado por el principio de la entropía, mientras todo lo demás seguía proliferando y expandiéndose.


Me sabe mal de manera doble, porque no me gusta andar corrigiendo a la gente y porque me gusta todavía menos en unos libros con los que he disfrutado tanto como los de Rachel Cusk. Pero en me convence que algo que se va reduciendo esté gobernado por el principio de la entropía, más bien la entropía suele ir acompañada de crecimientos desaforados y a lo loco.
Todo lo contrario que estos libro de Rachel Cusk, en los que apenas sucede nada pero en los que todo el mundo que se encuentra con la narradora-autora se convierte en un excelente conversador

lunes, 23 de marzo de 2020

EL CLUB DE LOS MENTIROSOS (MARY KARR) Y LA IMAGEN DE EINSTEIN COMO EL PAULO COELHO DE LA CIENCIA

Le gustaba contar la anécdota de cuando asistió a una conferencia de Einstein en los laboratorios Bell (para los que hizo dibujo mecánico durante la guerra, un detalle que tardamos años en desenterrar). Juraba que durante el turno de ruegos y preguntas, un ingeniero del público tuvo que explicarle a Einstein una ley elemental de la mecánica. Cuando el chico manifestó su asombro por que el gran físico ignorase algo tan básico, Einstein dijo: «Yo nunca me molesto en recordar nada que pueda consultar en un libro». A mamá le fascinaba esa idea de un genio incapaz de abrir una lata de atún pero con capacidad para ordenar el universo entero dentro de las cavernas de su cerebro. También contaba que entre pregunta y pregunta agachaba la cabeza como quien está rezando y la levantaba para responder igual que esos swamis robotizados y enturbantados de Coney Island que por veinticinco centavos te vaticinaban el futuro. Por último, sostenía que en la recepción posterior nadie hizo amago siquiera de acercarse a hablar con Einstein, que se quedó solo en una esquina, sentado en una silla de respaldo recto, como el pariente lelo de alguno de los asistentes.




¿Por qué hay tantas anécdotas de Einstein como un hombre distraído, siempre al borde de parecer un 'pariente lelo'? ¿Va a pasar a la historia como el autor apócrifo de frases de manual barato de autoayuda? ¿Cultivaría él en cierta medida la imagen de sabio místico oriental? ¿Influye el hecho de que no fuera partidario del peine en esta imagen?


lunes, 9 de marzo de 2020

JANE EYRE (CHARLOTTE BRONTË) Y LA ARITMÉTICA COMO MÉTODO PARA IMPRESIONAR A UNA MOZA INGLESA DEL SIGLO XIX

¿Qué edad tenía usted cuando llegó a Lowood?
Unos diez años.
Y dice que se pasó allí ocho; o sea que tiene usted dieciocho años.
Asentí.
Ya ve usted lo útil que resulta la aritmética —prosiguió—. Sin su ayuda, a mí me habría sido difícil calcular su edad. Es un asunto arduo cuando los rasgos y la expresión del semblante están tan atenidos a mudanza como en su caso



Ahí está el tío. Nada por aquí, nada por allá y deduzco tu edad. Ahora al señor Rochester se le acusaría de señoro o de hacer mansplaining, pero yo le reconozco el mérito de plantear ese 10+8=18 con cierta agilidad. No sé yo si le valdrá para ligar con Jane Eyre, porque voy por la mitad del libro