lunes, 11 de septiembre de 2017

EL CONDOMINIO (STANLEY ELKIN) Y LA COHERENCIA INTERNA DE LAS LEYES DE NEWTON

Le asombraba estar tan desquiciado y aun así verlo todo tan claro, todas las reacciones se adaptaban perfectamente a sus causas como en una ley de Newton


Estoy de acuerdo, las leyes de Newton son un buen ejemplo de que todo quede bien atado y explicado. Casi todo el mundo queda satisfecho cuando se les explica. Aunque precisamente el término 'causa' es el más engañoso: en la tercera ley, el principio de acción y reacción, hay cierta confusión con la causa y el efecto. Esta ley habla de que las fuerzas se presentan por parejas, pero no establece que una de ellas sea la reacción a una causa

lunes, 28 de agosto de 2017

TRES TRISTES TIGRES (GUILLERMO CABRERA INFANTE) Y LA CINTA DE MOEBIUS

    - ¿Tú sabes lo que estás haciendo?- le pregunté.
    - Regresar.
    - No, mi viejo, es otra cosa. Quieres convertir la calle en una cinta de Moebius.
    - Explícate, por favor. Yo no terminé el bachillerato, como sabes.
    - Pero tú sabes lo que es la cinta de Moebius.
    - Vagarosamente.
    - Entonces sabes que quieres continuar la carrera hasta encontrar no La Habana, sino la cuarta dimensión, que quisieras que quieres que la calle, continuada, fuera más que un círculo una órbita temporal, que este es tu tropo del tiempo, Brick Bradford
    - Eso se llama la cultura total. De Moebius y el continuo espacio-tiempo a King Featurs, Syndicate


    La cinta o banda de Moebius es una superficie con propiedades mágicas para los matemáticos, es la estrella de la Topología. Es muy fácil construir una banda de Moebius, basta con cortar una tira de papel y pegar los extremos después de darle media vuelta. Una vez hecha pueden comprobarse sus propiedades, sólo tiene un borde y una cara, y se obtienen cosas distintas según por donde se corte.
    La aplicación más típica de esta superficie es la de estar presente en todas las cintas transportadoras de las cajas de los supermercados, para que se gaste de manera uniforme. Si fuera una banda normal habría una cara quedaría totalmente desgastada y la otra impoluta

lunes, 14 de agosto de 2017

MI ÁNTONIA (WILLA CATHER) Y EL BUEN ROLLO TELÚRICO

Allí, en el fondo de la hondonada, el viento no soplaba con demasiada fuerza, pero le oía murmurar su melodía en lo alto y veía agitarse la alta hierba. Notaba caliente la tierra bajo mi cuerpo, y al dejarla caer, escurriéndose entre mis dedos. Aparecieron unos extraños bichos rojos desfilando lentamente en escuadrones en torno a mí. Tenían el dorso de un reluciente color bermellón con puntos negros. Me quedé tan quieto como me fue posible. No ocurrió nada. No esperaba que ocurriera nada. Yo era algo que yacía bajo el sol y lo sentía, igual que las calabazas, y no quería ser nada más. Era totalmente feliz. Tal vez nos sentimos así cuando morimos y nos convertimos en parte de un todo, sea el sol o el aire, la bondad o la sabiduría. En cualquier caso, eso es la felicidad: diluirse dentro de algo completo y grandioso. Cuando le sucede a uno, es un proceso tan natural como el sueño




La comunión con la Naturaleza es otro gran tema poético, igual que la admiración de la grandeza y/o infinitud del universo. Claudio Rodríguez era un poeta que iba en esta línea, es admirable cómo el ser humano puede alegrarse mediante la contemplación. De Claudio Rodríguez (y de su familia)  cuenta unas cosas tan increíbles Ignacio Carrión en sus diarios que me da vergüenza ponerlas aquí.
Uno, sin ser del todo insensible a la naturaleza, la considera más bien como atrezzo a los momentos de felicidad contemplativa, en los que debe haber otras cosas a contemplar: un hijo concentrado dibujando, por ejemplo,

lunes, 31 de julio de 2017

ENTRE EL MUNDO Y YO (TA-NEHISI COATES) Y LOS AGUJEROS DE GUSANO

Pero su belleza y su quietud rompieron mi equilibrio. En mi pequeño apartamento, me besó y el suelo se abrió, me tragó, me sepultó allí mismo y en aquel momento. ¿Cuántos poemas espantosos escribí pensando en ella? Ahora sé lo que ella supuso para mí: el primer vislumbro de un puente espacial, un agujero de gusano, un portal galáctico para abandonar mi planeta limitado y ciego. Ella había visto otros mundos, y llevaba el espectacular linaje de esos otros mundos en el vehículo que era su cuerpo negro



Ya se ha dicho muchas veces que el propósito de este blog no es la detección de gazapos. Nada más antipático que andar por la vida regañando y corrigiendo; si uno es profesor y padre, como se descuide, está así todo el día. 
Así que nos alegramos de ejemplos como el de hoy en el que se muestra una relación sana entre literatura y ciencia: cómo gracias a esta última puede iluminarse una imagen. No es casual, ni la primera vez que se hace, que la Astronomía sirva para ayudar a describir y engrandecer los sentimientos de amor.

lunes, 17 de julio de 2017

STEPHEN HAWKING (PARADE), MARADONA Y EL DESEQUILIBRIO CUERPO-MENTE

Volaré, yo volaré 
encajado en un traje blanco 
yo volaré 
Y flotaré, sí, flotaré 
hacia el centro de un agujero negro 
yo flotaré 
Stephen Hawking me dijo todo esto 
Stephen Hawking cayendo desde el cielo 
Romperé, si, romperé 
las barreras que me sujetan 
yo las romperé 
Quien sabe que, quien sabe ya 
la velocidad del pensamiento 
dónde me llevará 
Stephen Hawking me dijo todo esto 
Stephen Hawking cayendo desde el cielo 
Con el volumen de una nova 
con la tensión de un Big-Bang 
estoy vivo y lo estaré 
por mucho tiempo más 
Stephen Hawking predijo todo esto 
Stephen Hawking cayendo desde el cielo



Siempre que pienso en Stephen Hawking (en la película "La teoría del todo" pronunciaban Steven) y en una mente tan privilegiada en un cuerpo tan humillado me acuerdo del caso totalmente opuesto: Maradona, cortito de luces pero con unas condiciones físicas innatas superdotadas, Cuando Maradona estaba bien, como decían sus preparadores, era como un gato, sólo le hacía falta comer y dormir.
Me parece a mí que, entre estos dos casos extremos, lo razonable es que haya más equilibrio entre estas dos facetas.

lunes, 3 de julio de 2017

EL YO ANTAGÓNICO (LIONEL TRILLING) Y LA ARROGANCIA DE LA FÍSICA DEL SIGLO XIX

Los lectores de inclinaciones literarias, que tienen como elemento de su ‘pathos’ la convicción de que son perseguidos por la ciencia[1], darán especial importancia a las partes de la novela que exponen la arrogancia y las contradicciones y los absurdos de la ciencia física de la época. Todo el que ha estudiado literatura sabe que la ciencia física era la base del materialismo vulgar del siglo XIX. A este respecto conviene recordar que Flaubert  no tenía una hostilidad de principios contra la ciencia como tal, sino todo lo contrario. Flaubert toma nota de las ridículas afirmaciones que puede hacer la ciencia, pero gran parte de la confusión que experimentan Bouvard y Pécuchet es el resultado de su propia ineptitud o ignorancia más que de la inadecuación de la propia ciencia. No es culpa de la botánica (aunque pueda ser culpa de un libro de texto concreto y elemental sobre botánica) que ellos crean que todas las flores tienen pericarpio y lo busquen en vano en los ranúnculos y en las fresas salvajes

[1]No se ha comprendido suficientemente  que los hombres de ciencia tienen un ‘pathos análogo’-¿homólogo?- para apoyarlos en sus propios problemas: creen que son perseguidos sistemáticamente por las humanidades


Dejemos a un lado los recíprocos 'pathos' entre ciencias y humanidades, tan contrarios al espíritu de este blog. La novela Bovard y Pécuchet ya ha sido tratada aquí, de su lectura no se desprende ninguna imagen negativa sobre la ciencia, sino más bien,como sugiere el texto contra los patanes protagonistas.
Con respecto a la arrogancia de la Física es famosa la frase de Kelvin: "No hay nada nuevo por descubrir en la física actualmente. Lo único que queda es tener mediciones más precisas" pronunciada en 1900, es decir, justo antes de que la Física clásica estallara en pedazos

lunes, 19 de junio de 2017

BLOODY MIAMI (TOM WOLF) Y LOS DETRITÍVOROS

¡Los gusanos!...Una vez, cuando tenía seis o siete años, Magdalena se encontró con un perro muerto en una acera de Hialeah. Una verdadera colonia de gusanos escarbaba en una profunda herida en las ancas del animal…sólo que no eran gusanos exactamente. Parecían más bien lombrices…lombrices cortas, blandas, mortalmente pálidas; y no se mostraban muy pacíficas para ser una colonia. Eran un enjambre de gusanos que se retorcían, se deslizaban, se estremecían, se revolvían, se enredaban y peleaban, removiéndose unos encimas de otros en un frenesí descerebrado, acéfalo, para apoderarse de la carne muerta. Después se enteró de que se trataba de larvas descefalizadas. Carecían de cabeza. El frenesí era lo único que tenían. No poseían cinco sentidos, sino uno, el impulso, y el impulso era lo único que sentían. Estaban completamente ciegos.



Hoy vamos con un tema asqueroso, así es la ciencia, a veces mancha y da asco. Incluso los bichos más feos y con un trabajo asqueroso tienen su importancia en los ecosistemas. Así, los detrívoros (llamados así porque se alimentas de detritos, es decir, de materia orgánica descomponiéndose) son fundamentales en la cadena trófica.
Todo niño ha encontrado alguna vez una lombriz escarbando en la tierra. Ese momento es crucial para el posterior hombre porque hay dos maneras de reaccionar ante este encuentro. El niño con aptitudes hacia la Fisiología animal observa atento e incluso retuerce la lombriz con un palito. El niño sin aptitudes hacia la Fisiología animal no vuelve a jugar con la arena por un tiempo.