lunes, 16 de febrero de 2015

EL REY PÁLIDO (DAVID FOSTER WALLACE) Y EL ERROR INTRÍNSECO A LA MEDIDA

-          Si eres guapa- dice Meredith Rand- , puede resultar difícil respetar a los tíos.
-          Eso lo puedo entender- dice Drinion
-          Porque jamás tienes ocasión de ver cómo son en realidad. En cuanto llegas tú, ellos cambian. Si han decidido que eres guapa, cambian. Es como esa cosa que explican en física: si estás presente mirando el experimento, eso altera supuestamente el resultado.
-          Hay alguna paradoja ahí- dice Drinion.


Lo que Meredith Rand dice es que lo observado cambia por la propia mirada, pero más importante es que el obsevador también cambia. Ella ya no respeta a los tíos. Naturalmente todos nos influimos.
En Física es posible minimizar esta influencia.
Como decía mi paisano "el ojo que ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque te ve", y yo creo que viene a cuento. En una charla de José Cervera descubrí que el ojo humano es el único que tiene la esclerótica blanca y puede adivinarse dónde está mirando. Esto tiene muchas connotaciones evolutivas y sociales, de las que no me acuerdo del todo bien.

lunes, 2 de febrero de 2015

SE PRESENTÓ EL HÍGADO (RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA) Y LA FISONOMÍA DEL HÍGADO

El desconocido se arrellanó en su asiento, y dijo:
-          A usted le extrañará esta presentación súbita de un desconocido, que además pretende ser tuteado desde el primer momento; pero no le extrañará tanto si le digo que soy su hígado…
-          ¿Mi hígado?- preguntó con mucho asombro Rodolfo
-          Sí… tu hígado… ¿Tú no sabes que hay un momento en la vida en que se presenta el hígado?... Casi nadie lo sabe, y es un  momento culminante de su existencia…
Rodolfo miraba aquel tipo que había venido a sorprenderle y que tenía algo de chalán con cara de gitano chocolatero, cara extraña, lobulada, con vesículas, con conductos y con venas y arterias al descubierto. Tenía fisonomía de topo, y se veía que era un ser disforme que necesitaba lentes y no sabía dónde ponérselos. ¿Cómo había podido creer que se parecían? A lo más, una afinidad secreta los reunía
-          Soy tú mismo- insistía el otro- , con personalidad. Llevo tu sangre en mí, pero la gobierno a tu antojo. Los hombres se enfrentan con una cosa que llaman conciencia, y que no existe, y se quedan tan atónitos como tú cuando se encara con ellos su hígado…


-          Pero, bueno, ¿qué quiere decir todo esto?


     Yo creo que con textos descriptivos como este los manuales de Anatomía ganarían mucho. Ya sabiendo que el hígado tiene aspecto de 'gitano chocolatero' se va haciendo uno una idea aproximada. Con respecto al texto propiamente dicho sólo me queda decir, como el pobre Rodolfo: "pero bueno, ¿qué quiere decir todo esto?"

lunes, 19 de enero de 2015

DOS HILITOS DE SANGRE (FOGWILL), LA DINÁMICA DE FLUIDOS Y EL TEOREMA DE TORRICELLI

Hilitos de sangre que manando de la cabeza de sus propietarios corrían por sus nucas, tan parecidos que en la memoria sólo atino a diferenciarlos por la velocidad con que se desplazaban por la nuca, por el cuero cabelludo y por la piel del cuello de ambos taxistas. Debo recordar que atribuyo esa diferencia de velocidades a una diferencia en el grado de densidad o viscosidad de las sangres de ambos choferes y no a la naturaleza de la fuente de su manar, ni a la presión- sanguínea- con que ambos hilitos de sangre afloraban, y menos aún me comprometería a sugerir que la diferencia de velocidad estuviese determinada por una magnitud diferente de los orificios fuente del hilito, factores que para un sistema de circulación de fluidos en los que la velocidad depende del cociente entre la presión y el tamaño del orificio, para una determinada viscosidad, abonan en favor de una interpretación mecánica de los hechos. Para mí, este era un caso típico de diferencias entre distintos grados de viscosidad o densidad del fluido, y no un mero caso de diferencias entre presiones del interior de los sistemas (es decir, los dos choferes), ni de diferencias entre las magnitudes de los puntos de encuentro entre lo interior (los cuerpo) y lo exterior (las pieles, los cueros cabelludos, la cuatricentenaria gran ciudad) es decir, la herida, el orificio, la llaga, el agujerito o “el estigma, cualquiera sea la naturaleza o la hipótesis sobre la naturaleza del origen de ese punto de encuentro entre el interior y el exterior, es decir, cualquiera sea la hipótesis sobre el origen del punto de origen del hilito


La Dinámica de fluidos es una de las ramas de la Física que más aburrida me pareció al estudiarla. Se me abren las carnes al recordar el número de Reynolds. Aquí Fogwill se hace un poco de lío en algunas cosas, como en identificar densidad y viscosidad (cuando no son lo mismo como atestigua el ejemplo del aceite, menos densoy sin embargo más viscoso) , pero en general no está tan mal el texto. Otro pero que se me ocurre es que la sagre es un fluido no newtoniano, lo que hace que su estudio sea especial.

lunes, 5 de enero de 2015

EL TIEMPO RECOBRADO (MARCEL PROUST) Y LAS MEDIDAS RIGUROSAS DE TIEMPO

Por lo demás, que ocupamos un lugar que aumenta continuamente en el Tiempo lo siente todo el mundo, y esta universalidad no podía menos de alegrarme, porque lo que yo debía procurar esclarecer es la verdad, la verdad que todos sospechan. No sólo todo el mundo siente que ocupamos un lugar en el Tiempo, sino que el más simple mide este lugar aproximadamente como mediría el que ocupamos en el espacio, puesto que personas sin especial perspicacia, al ver a dos hombres que no conocen, los dos con bigote negro o afeitados, dicen que son dos hombres de unos veinte años el uno, de unos cuarenta el otro. Desde luego, solemos equivocarnos en esta evaluación, pero el hecho de haber creído que podíamos hacerla significa que considerábamos la edad como cosa medible. Al segundo hombre de bigote negro se le han sumado efectivamente veinte años más



Se habla mucho en los manuales de ciencia de los tipos de errores en las medidas: sistemáticos...Además del error inherente al proceso de medida por el hecho de interferir en el sistema. Por no hablar del propio principio de incertidumbre.
Todos estos errores quedan eliminados o al menos minimizados si se aplican factores correctores rigurosos como el que plantea Proust en el texto para el tiempo: por cada bigote hay que sumar veinte años

lunes, 22 de diciembre de 2014

LA NOCHE DEL LOBO (JAVIER TOMEO) Y EL CÁLCULO DE DISTANCIAS BASADO EN LA DIFERENCIA DE VELOCIDADES DE LUZ Y SONIDO

-          De todas formas- dice Ismael, cambiando de tema-, si vuelven a disparar más cohetes le calcularé en un momento a qué distancia estamos de la plaza mayor
Tampoco está mal que se entretenga pensando en cosas que no tengan nada que ver con su mujer. La operación de los cohetes, por lo demás, es muy simple. Basta con multiplicar el número de segundos que transcurren entre el estampido del cohete por trescientos cuarenta, que es el número de metros por segundo que recorre el sonido por el aire.
Tal vez esta noche no sirvan los parámetros de siempre, pero Ismael espera en silencio y empieza a contar en voz alta apenas estalla el segundo cohete.

-          Seis segundos- dice luego-. Si multiplicamos esos seis segundos por trescientos cuarenta metros nos dan dos mil cuarenta metros. Más o menos, dos kilómetros. ¿No le parecen demasiados para recorrer a la pata coja?


Dejando a un lado que falta decir entre el estampido del cohete y su aparición, yo este método siempre lo había escuchado aplicado a las tormentas, al tiempo transcurrido entre el relámpago y el trueno. Recuerdo perfectamente aplicarlo en el salón de mi casa.
La noche del lobo es un curioso libro de Javier Tomeo que parece adecuado para adaptarse al teatro. Se narra la noche que pasan juntos dos desconocido, Ismael y Macario que se han doblado el tobillo a unos 50 metros y pasan la noche hablándose sin verse 

lunes, 8 de diciembre de 2014

EL HORIZONTE (PATRICK MODIANO) Y LOS AGUJEROS NEGROS

Las palabras con que llenaba la libreta le recordaban el artículo acerca de la “materia oscura” que había enviado a una revista de astronomía. Tras los acontecimientos concretos y los rostros familiares, era muy consciente de todo cuanto se había convertido en materia oscura: breves encuentros, citas fallidas, cartas perdidas, nombres y números de teléfono que aparecen en una agenda antigua y hemos olvidado, e incluso las personas con quienes nos cruzamos sin darnos cuenta siquiera. Igual que en astronomía, esa materia oscura era más dilatada que la parte visible de la vida de uno. Era infinita. Y él escribía n la libreta el repertorio de unos cuantos destellos en lo hondo de aquella oscuridad. Unos destellos tan débiles que cerraba los ojos y se concentraba, buscando un detalle evocador que le permitiese reconstruir el conjunto, sólo fragmentos, partículas de polvo de estrellas.


Me parece que no está mal la imagen del agujero negro para todo aquello que vamos olvidando y que efectivamente todas esas cosas ocupan mucho más espacio que los recuerdos de toda una vida. Por ponernos un poco rigurosos, los agujeros negros no son infinitos, como sugiere el texto del reciente premio Nobel Patrick Modiano

lunes, 24 de noviembre de 2014

EL CUADERNO GRIS (JOSEP PLA) Y EL MATERIAL DE LABORATORIO

¿Quién sería capaz de mantener en la memoria la descripción precisa y científica de una probeta? Nada más pensarlo da horror. Una probeta es lo que el hombre ha creado más contrario a una Venus


Pla, del que ya hemos dicho que tenía un hermano químico, parece no ser partidario de las probetas, opción bastante respetable. No obstante el primer argumento no me convence, porque si de algo puede hacerse una descripción precisa y científica es de una probeta, así como de una pipeta o una bureta( y no parece tan difícil de mantener en la memoria dicha definición). Es más, estoy convencido de que en Derecho y en Medicina tuvo que estudiar cosas aún peores que una probeta. Ilustarmos la entrada con una foto de Pla de joven, antes de ponerse la boina y de que los ojos se le pusieran chiquititos
También me llama la atención el uso de las Venus como referencia con respecto a las cosas científicas, igual que Pessoa escribió aquello de 
El binomio de Newton es tan bello como la Venus de Milo.
Lo que hay es poca gente que se dé cuenta de ello.


lunes, 10 de noviembre de 2014

EL TESTIGO (JUAN VILLORO), RAMÓN LÓPEZ VELARDE Y EL SULFATO DE COBRE

Enamoradizo como era, cortejó a María Nevares, hija de un minero. El romance continuó por carta, cuando él ya estaba lejos. A ella le dedicó las famosas estrofas: “Yo tuve en tierra adentro una novia muy pobre; / ojos inusitados de sulfato de cobre” ¡Qué alejandrino genial! – Monteverde paladeó las sílabas -. Además la imagen es químicamente exacta. ¿Has visto los ríos sulfatados? Son azulverdes. Aquí el agua está llena de minerales. A mí sólo me manchó la risa- No quiso ser demostrativo en exceso y sonrió sin abrir los labios.













Aquí va otra entrada sobre una obra escrita en castellano, para que Basin no me reprenda por excesiva presencia anglosajona en este blog. Un día haré una estadística al respecto.
El libro que hoy nos entretiene trata sobre un poeta mexicano, Ramón López Velarde, autor de los versos citados y que yo al principio consideré una invención del autor, Juan Villoro
El sulfato de cobre es un compuesto bien conocido por químicos de todos los niveles y condiciones porque una práctica típica en la educación secundaria es la cristalización de este compuesto. Siempre había pensado que era un cristal bastante azul y que los tonos verdes procedían de impurezas, pero no lo tengo claro, así que dudo de la exactitud química que se le atribuye en el texto


lunes, 27 de octubre de 2014

BOQUITAS PINTADAS (MANUEL PUIG) Y EL FOTOTROPISMO

Era una tarde de otoño. En esa calle de Buenos Aires los árboles crecían inclinados. ¿Por qué? Altas casas de departamentos de ambos lados de la acera ocultaban los rayos del sol, y las ramas se tendían oblicuas, como suplicando, hacia el centro de la calzada… buscando la luz. Mable iba a tomar el té a casa de una amiga, elevó su mirada a las copas añosas, vio que los troncos fuertes se inclinaban, se humillaban.


El fototropismo es el fenómeno por el que los vegetales crecen y se orientan respecto al Sol, buscando el Sol. Puede parecer un fenómeno exótico pero todas las plantas lo practican; el nacimiento y crecimiento de cualquier planta se hace buscando la luz, normalmente hacia arriba. Cuando la exposición al Sol es desigual, como en la situación que se explica en el texto, esa 'humillación' de los árboles, se dan desviaciones respecto a la vertical. 
Un caso particularmente llamativo de fototropismo es el heliotropismo de los girasoles. Se ha dado el caso de árboles que se han caído y luego han vuelto a incorporarse por este efecto.
En la foto puede verse a Manuel Puig sosteniendo una flores que no sabemos si son heliotrópicas.

lunes, 13 de octubre de 2014

REUNIÓN EN EL RESTAURANTE NOSTALGIA (ANNE TYLER) Y EL CONCEPTO DEL TIEMPO DE EINSTEIN

-          El tiempo es mi obsesión; no malgastarlo ni perderlo. Pero para mí es como…, no lo sé, como un objeto. Algo que casi se puede tocar. Siempre pienso: Ojalá pudiera acumular el suficiente. Ojalá pudiera moverlo hacia delante, hacia atrás y de lado. Ojalá Einstein tuviera razón y el tiempo fuera una especie de río en el que podemos meternos en cualquier lugar de la orilla.
Abrió y cerró el bolígrafo mirando ceñudo al vacío.
-          Si existiera una máquina del tiempo, me subiría a ella-dijo-. Me daría igual a dónde me llevara, al pasado o al futuro, siempre que estuviera fuera de mi tiempo. En algún otro lugar.



      Nunca había escuchado que Einstein dijera eso sobre el tiempo, pero si no lo hizo es una buena y bonita imagen. La capacidad del río como fuente y caudal (qué gran disco!) de metáforas es casi inagotable. Mi escrito favorito sobre ríos se lo leí a Monterroso:

“HERACLITANA: Cuando el río es lento y se cuenta con una buena bicicleta o caballo sí es posible bañarse dos ( y hasta tres, de acuerdo con las necesidades higiénicas de cada quién) veces en el mismo río”


lunes, 29 de septiembre de 2014

DESPEÑAPERROS (JOSÉ MARÍA VAZ DE SOTO) Y UNA REFUTACIÓN BASTANTE PROFUNDA DE LA LEY DE LA GRAVEDAD

Las manzanas caen a causa de la ley de la gravedad –añade todavía en esa misma carta- es una proposición verdadera pero falsa. Es verdadera porque es verdad que las manzanas, en general, caen (y nosotros con ellas). Pero es falsa por todas estas razones: porque toda proposición es falsa, porque las manzanas no son manzanas, la ley no es ley, la gravedad no es gravedad y Newton no era Newton, del mismo modo que Napoleón –como todo el mundo sabe o repite- era tan sólo un loco que se creía Napoleón.



Ahí estamos. Hoy hablamos de una novela bastante buena, pese a cierto aire de película española de los 80 de José Sacristán que la sobrevuela. De todas las razones por las que la proposición es falsa me sobran todas menos la de 'toda proposición es falsa'. Como en el chiste de:
- No hemos tocado las campanas por varias razones, la primera de ella es que no tenemos campanas...
- Me sobran las demás razones.
Y ahora una conexión rara: José Mª Vaz de Soto (¿ya no escribe en El Mundo?) y David Foster Wallace son los autores que mejor han descrito la depresión; este libro junto con el relato 'La mujer deprimida' de DFW son con los que mejor te puedes hacer una idea de lo angustiosa que puede ser esta enfermedad. Otra coincidencia entre estos dos autores tan lejanos geográfica y generacionalmente es el uso irónico y postmoderno de los paréntesis, ahí dejo la pedantería.

lunes, 15 de septiembre de 2014

LA SUBASTA DEL LOTE 49 (THOMAS PYNCHON) Y EL DEMONIO DE MAXWELL

James Clerk Maxwell, le contó Koteks, un científico escocés muy célebre que hacía años había teorizado sobre la existencia de un agente inteligente y diminuto, conocido como el Duende de Maxwell. El Duende metía un cendal entre las moléculas de aire que se movían a velocidad distinta y separaba las rápidas de las lentas. Las rápidas tienen más energía que las lentas. Si concentramos una cantidad suficiente en un punto, obtendremos un espacio sometido a altas temperaturas. La diferencia de temperatura entre este espacio caliente y los espacios más fríos puede aprovecharse para poner en marcha un motor térmico. Pero en la medida en que el Duende se limitaba a clasificar, el sistema no producía trabajo. Porque ello significaría ir contra la segunda ley de la termodinámica, obtener algo sin objeto, originar el movimiento continuo.
-          ¿No es trabajo clasificar?- preguntó Edipa- Díselo a los de correos y te meterán en una saca con destino a Alaska, en la que ni siquiera pondrán el marchamo FRAGIL.

-          Es trabajo intelectual- aclaró Kotecks-, no trabajo en sentido termodinámico





Para los que hemos estudiado ciencias, el diablo o demonio de Maxwell (en algunos sitios he leído duende) es una criatura mitológica a la altura del gato de Srchödinger. Como experimento mental está también para mi gusto a la altura de los mejores de Enistein. En el dibujo se observa cómo el demonio separa a capricho las moléculas calientes (rojas) de las frías (azules), de tal manera que como se dice en el texto esa diferencia de temperatura podría hacer trabajo termodinámico y el demonio estaría creando energía de la nada, violando el segundo principio de la termodinámica, para cuya ilustración el físico inglés  escocés Maxwell inventó a este diablo.

lunes, 1 de septiembre de 2014

AUTOBIOGRAFÍA (G.K. CHESTERTON) Y LOS DESCUBRIMIENTOS DE SIR HUMPHRY DAVY

...las composiciones datan de nuestra época escolar, cuando él (Edward Clerihew Bentley) solía asistir con aire aburrido a las clases de Química, con una hoja en blanco de papel secante delante de él. En aquel papel escribió, inspirado por el puro espíritu de la canción, estos desnudos versos:
Sir Humphrey Davy
Detesta el kivi.
Merecía el odio
por descubrir el sodio.


Los alumnos canallas que hacen pintadas ya existían a finales del siglo XIX. Aquí Chesterton y su compañero Bentley (ambos futuros escritores) arremeten en clase contra Sir Humphry Davy, un químico fundamental en los comienzos de la Electroquímica que consiguió aislar no solo el sodio, como le echan en cara los traviesos escolares, sino también magnesio, bario, estroncio, calcio, potasio y boro. No sabemos si Chesterton y Bentley ignoraban estos otros elementos descubiertos por Davy y las posibilidades que ofrecían para continuar con su poema satírico.

lunes, 18 de agosto de 2014

AMERICANAH (CHIMAMANDA NGOZI ADICHE) Y LA PROVERBIAL GALLARDÍA DE LOS PROFESORES DE QUÍMICA

Cuando el tren apareció por fin entre chirridos, el hombre en cuestión se volvió hacia ella  y dijo: "Ya era hora", hablándole con la familiaridad que adoptan los desconocidos después de compartir la decepción de un mal servicio público. Ella le sonrió. El hombre llevaba peinado hacia delante el cabello entrecano de la parte de atrás de la cabeza, un recurso cómico para disimular la calva. Debía de ser profesor universitario, pero no de humanidades, o habría sido más timorato. De una ciencia sólida como la química, quizá.


Una vez más: este blog quiere contribuir al buen rollo entre ciencias y letras, pero tampoco queremos ocultar la verdad. Si esta señora piensa que los profesores de ciencias en general y los de química en concreto tienen un mayor empaque en sus relaciones con la mujeres, pues tampoco vamos a censurar esta información. No decimos que sea cierta o falsa, por favor no maten al mensajero.
El lector habrá notado que algunas de las entradas de este blog están cogidas con alfileres; son casos como éste en que el libro es tan bueno que merece la pena que hablemos de él.

lunes, 4 de agosto de 2014

CONVERSACIONES CON GOETHE (J.P. ECKERMANN) Y LAS TRIADAS DE DÖBEREINER

Después fui de nuevo junto a Goethe, quien se hizo conducir a casa del señor consejero áulico Döbereiner, a quien tiene en muy alta estima, para que le mostrara algunos de sus nuevos experimentos químicos

Conversaciones con Goethe es el libro más pelotero que yo haya leído nunca. Piensen usted en cualquier hagiografía que hayan visto u oído y que les haya hecho sonrojarse de vergüenza ajena. Pues esa hagiografía es una crítica feroz comparada con el libro que hoy nos ocupa. Allí, en la página 423, puede leerse:
Hoy, después de que Goethe me hubiera dicho alguna que otra cosa memorable durante el almuerzo, a los postres me deleité en...
El tal Döbereiner, consejero áulico como el propio Goethe, es un químico muy importante en la historia y el desarrollo de la tabla períódica. Sus famosas triadas fueron un primer intento de poner orden en unos elementos químicos que se iban haciendo cada vez más numerosos y una clara inspiración para Mendeleiev y su tabla periódica.

lunes, 21 de julio de 2014

VOLVERÁS A REGIÓN (JUAN BENET) Y UN BUEN USO LITERARIO DE TÉRMINOS CIENTÍFICOS

Era una sensación ya vivida pero no recordada, uno de esos estímulos que- como los aerolitos que cruzan la estratosfera y se funden con su roce- entran en el campo denso de la memoria pero no llegan a caer en ella, dejando una estela de dudosa luz en una zona convexa y sombría de la razón…


En este blog siempre nos ha gustado contribuir a las buenas relaciones entre ciencias y letras. Una relación sana entre ambas ramas es por ejemplo la que se presenta en este texto. La ciencia puede ayudar mucho en la tarea de afinar las metáforas. (Aunque ahora me entra la duda de si el símil es acertado, pues los aerolitos creo que terminan por caer a la Tierra).
Empecé ( y terminé también, no crean) a leer Volverás a Región sabiendo que su autor era ingeniero de caminos y con la idea por tanto de que podría extraer algún fragmento de este libro para el blog. Y hay un momento en que el tío se pasa bastante y abusa del lenguaje científico en la novela. Te endiña sin previo aviso casi tres páginas de descripción geológica del terreno de Región; eso no se hace Juan, ¡hombre!

lunes, 7 de julio de 2014

CHATARRERO SIDERAL (DIEGO CARRASCO) Y LA BASURA ESPACIAL

El editor de este blog, Jean Sol Partre, ha recibido por correo electrónico algunas quejas por hablar de la carrera espacial con poca seriedad, metiendo por medio al cine español. Reaccionando ante esta acusación decide ponerse serio y atender un grave problema del espacio: la basura espacial.
El ser humano es gorrino por naturaleza, y los astronautas no están exentos de este principio. Han dejado aquello perdido, y hasta que no admitan a la madre de algún astronauta en la tripulación el problema persistirá. Diego Carrasco reflexiona sobre toda esta chatarra que orbita alrededor de la Tierrra:


En órbita estacioaria
la chatarra innecesaria.
En cada estación orbilta
10000 kilos de metal.
Cada satélite obsoleto
3000 kilos metal neto

lunes, 23 de junio de 2014

EL ASTRONAUTA (JAVIER AGUIRRE) Y EL COMBUSTIBLE DE LOS COHETES ESPACIALES

No es que yo diga que "2001 una odisea en el espacio" sea una mala película. También me gustó "Moon", del hijo de David Bowie. Pero sí mantengo que ninguna película espacial podrá superar a este astronauta de Toni Leblanc. Ahora se habla mucho del equipo científico que asesora "The Big Bang Theory" pero esta película también tuvo buenos asesores que hablan de propergoles, hidrazina y queroseno, que quizá eran los combustibles en los años 70. Incluso se menciona con criterio la velocidad de escape. Chapeau para ellos.



lunes, 9 de junio de 2014

LAS AVENTURAS DE WESLEY JACKSON (WILLIAM SAROYAN) Y LA IMPORTANCIA RELATIVA DE LA BIOQUÍMICA

A la mierda todo ese rollo sobre la vida vegetal y la soja y los carbohidratos y el oxígeno y el nitrógeno y todo lo que existe en el mundo aunque no lo conozcamos; lo más importante en esta vida es la diversión, eso es lo único que cuenta


Efectivamente, así planteado, entre la soja y la diversión yo también elijo la diversión; o entre carbohidratos (que son bastante coñazos de estudiar) y la diversión, también elijo la diversión. Ya entre oxígeno y diversión comienzo a dudar. 
William Saroyan es un escritor bastante guapo en comparación con la media de su gremio y con una vida bastante curiosa. Es autor de un libro que me gusta mucho, La comedia humana

lunes, 26 de mayo de 2014

1984 (GEORGE ORWELL) Y UNA PROFECÍA PESIMISTA SOBRE EL FUTURO DE LA CIENCIA

En la Oceanía de nuestros días, la ciencia en un sentido antiguo casi ha dejado de existir. En nuevalengua no hay ninguna palabra que signifique “ciencia”. El método empírico del pensamiento, en el que se basaron todos los logros científicos del pasado, se opone  a la mayoría de los principios fundamentales del Socing. E incluso el progreso tecnológico se permite solo cuando sus productos pueden aplicarse de algún modo a disminuir la libertad humana. En todas las artes aplicadas el mundo se ha detenido o retrocedido. Los campos se cultivan con arados tirados por bestias y los libros los escriben. Sin embargo, en las cuestiones de importancia vital- la guerra y el espionaje policíaco- aún se fomenta, o al menos se tolera, el enfoque empírico.



Textos aún más sombríos aparecen en esta novela. Siempre hay quien interpreta que no estamos tan lejos de la situación descrita, como Thomas Pynchon en el epílogo de la edición que yo he leído. En mi opinión, donde sí se coincide y acierta es en el otro anexo que tiene el libro, un tratado sobre nuevalengua, que parece que ha sido el que ha inspirado el estilo literario de miles de pedagogos.
El video clip es bueno porque en el minuto 1:20 aproximadamente se demuestra que las técnicas de la elegancia y el glam que se atribuyen a David Bowie fueron en realidad aplicadas en algunas discotecas de pueblo en España con anterioridad.

lunes, 12 de mayo de 2014

EUGENIA GRANDET (HONORE DE BALZAC) Y LA METEOROLOGÍA

En esta región, como en la Turena, las vicisitudes de la atmósfera rigen la vida comercial. Vinateros, propietarios, comerciantes en madera, toneleros, posaderos, marineros, todos están a la espera de un rayo de sol; tiemblan al acostarse ante la idea de encontrarse a la mañana siguiente con que ha helado durante la noche; temen la lluvia, el viento y la sequía, y quieren agua, calor y nubes a capricho. Hay un duelo constante entre el cielo y los intereses terrenales. El barómetro entristece, anima y alegra alternativamente sus fisonomías.

La Meteorología es un oficio bien digno, incluso un arte, tal y como refería Juncal al Búfalo sobre los limpiabotas. Como ciencia es una rama de la Física, que recibió su primer gran impulso con la aparición del barómetro de Torricelli. Además de los habitantes de esa región, otros gremios muy preocupados con el tiempo son el de los cofrades y los que organizamos partidos de fútbol que se juegan al aire libre

lunes, 28 de abril de 2014

LA EXPERIENCIA PRIMERA (AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO) Y LA TRAYECTORIA BALÍSTICA

Un objeto achatado, de luz blanca, se movió de izquierda a derecha, y en décimas de segundo cambió su trayectoria hacia la estricta vertical, para desaparecer en una oscuridad que a mí me pareció remota. Mi tío dijo entonces: “eso era un ovni, un objeto volador dotado de un movimiento no balístico”, definición que no entendí. Solo al día siguiente le pedí explicación de tal definición. “El movimiento balístico- dijo- es el natural de las cosas en el aire, ya sea una piedra, una bala o un avión, y no se conoce objeto que pueda realizar una maniobra tan compleja , ni en tan pocos segundos, como la que vimos ayer.”

Como es sabido, el escritor Agustín Fernandez Mallo es licenciado en Ciencias Físicas, por lo que tarde o temprano era esperable su presencia en este blog. Este texto pertenece a un relato incluido en la colección "Diez bicicletas para treinta sonámbulos" de la editorial Demipage y que tuve que comprarme porque siempre me han gustado los relatos sobre bicis. Presté y perdí un libro llamado "Mi querida bicilceta" (como el excelente texto de Delibes) de la editorial Experimenta subtitulado Relatos de ciclismo de Holanda y España.
En el texto, el tío del protagonista ( o el cuñado, porque de estas cosas saben mucho los cuñados) parece inducir a cierta confusión entre movimiento y trayectoria balística. Según la investigación búsqueda en wikipedia que he realizado descubro que el movimiento balístico es otra cosa distinta a la trayectoria parabólica que yo pensaba (relacionado con los movimientos reflejos). Todo eso dejando a un lado que muchos aviones son capaces de seguir trayectorias no balísticas.
(Esta es la entrada número 100 del blog)

lunes, 14 de abril de 2014

LAURA (PÍO BAROJA) Y EL CAMBIO EN EL TIPO DE INVESTIGACIÓN DEL SIGLO XX

-          Todo lo bueno del siglo XVIII y XIX se viene abajo. El arte se muestra infecundo y la literatura también. La ciencia está entregada a grandes laboratorios americanos…
-          ¿En medicina no aparecen grande hombres?- preguntó Golowin.
-          No. Tipos como los del siglo XIX, Wirchow, Claudio Bernard, Pasteur…no se van a dar.
-       Es astronomía tampoco los hay. Parece que ya la investigación es colectiva.


Incluso hasta principios del siglo XX era posible disponer de laboratorios baratos en cualquier universidad sin necesidad de ningún tipo de patrocinio, pero entonces empezó a resultar tan caro el material necesario que las universidades buscaron el apoyo de industrias externas.
Esto parece sugerirse en este libro poco conocido de Pío Baroja perteneciente a la colección CLUB Bruguera, que me regaló mi suegro y que consta de cien libros que ya son casi de culto.
Ilustra esta entrada una foto de Ramon y Cajal porque le da un aire a Pío Baroja (aunque aquí la postura es tipo Jovellanos) y porque representa uno de los últimos ejemplos de la estirpe de científicos geniales que podían hacer ciencia de manera barata e independiente. Se ha hablado de universidades, pero estos laboratorios baratos podía uno montarlos incluso en su casa, si la señora lo permitía, cosa que solía ocurrir, porque las señoras del XIX y principios del XX eran más comprensivas con las aficiones de sus maridos que las del siglo XXI.


lunes, 31 de marzo de 2014

EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA (GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ) Y EL EFECTO COANDA

    ¿Por qué vuelan los aviones? es la típica pregunta llamativa de titular de periódico Como toda pregunta que pretende ser definitiva tiene en realidad una respuesta múltiple y compleja. Uno de los motivos que ayudan a que un avión vuele es el llamado efecto Coanda, que es básicamente el que hace que si acercamos una cuchara verticalmente a un grifo abierto el chorro se amolde a la curva de la cuchara. El lector atento del blog notará que es la segunda vez que utilizamos la cuchara para ilustrar algún fenómeno físico, porque también se dijo en su momento que es un espejo cóncavo o convexo según cómo se mire.
    Uno ha pensado hasta hace unos meses que el responsable del vuelo de los aviones era el efecto Magnus, no el efecto Coanda y la culpa de esto la tienen mis apuntes de oposiciones. Recientemente, Francisco Villatoro Machuca y Javier Fernández Panadero me han sacado de mi error.


-          Pero no deja de tener sus peligros- dijo el coronel. Perdió de vista al administrador, pero lo recobró entre los frascos de colores del carrito de refrescos-. La humanidad no progresa de balde.
-          En la actualidad es más seguro que una lancha- dijo el médico-. A veinte mil pies de altura se vuela por encima de las tempestades.
-          Veinte mil pies- repitió el coronel, perplejo, sin concebir la noción de la cifra.
El médico se interesó. Estiró la revista con las dos manos hasta lograr una inmovilidad absiluta.
-          Hay una estabilidad perfecta- dijo.

lunes, 17 de marzo de 2014

FRANKENSTEIN O EL MODERNO PROMETEO (MARY W. SHELLEY) Y EL CAMBIO DE OBJETIVOS DE LA CIENCIA EN EL SIGLO XIX

Los antiguos maestros de esta ciencia- dijo- prometían cosas imposibles, y no llevaban nada a cabo. Los científicos modernos prometen muy poco; saben que los metales no se pueden transmutar, y que el elixir de la vida es una ilusión. Pero estos filósofos, cuyas manos parecen hechas tan sólo para escrutar con el microscopio o el crisol, han conseguido milagros. Conocen hasta las más recónditas intimidades de la naturaleza y demuestran cómo funciona en sus escondrijos. Saben del firmamento, de cómo circula la sangre y de la naturaleza del aire que respiramos. Poseen nuevos y casi ilimitados poderes; pueden dominar el trueno, imitar terremotos e incluso parodiar el mundo invisible con su propia sombra.

La historia de la escritura de este libro es conocida y más o menos me la invento al recordarla así: Mary Shelley y su marido fueron a visitar a Lord Byron. Como hacía muy mal tiempo y tenían que quedarse en casa decidieron escribir cada uno una historia de terror. Al día siguiente el tiempo se arregló y los hombres salieron a cazar y a pasear; la mujer, menos partidaria del cambio de planes, se quedo y escribió Frankenstein o El moderno prometeo. Esta mayor constancia de las mujeres respecto de los hombres es la que hace que ya no existan jueces menores de 45 años prácticamente y en general dominen las mujeres en todas las oposiciones. El hombre que triunfa en las oposiciones es visto como un sospechoso, como esos  hombres que bailan bien y en serio, de los que nadie se fía.
El libro se publicó en 1818, una época sólo superada por los primeros veinte años del siglo XX en cuanto a trepidante e interesante cambio de paradigma en el mundo científico.
La moraleja del texto es: para triunfar no basta con ser ambicioso, hay que tener objetivo concretos y chiquititos.

lunes, 3 de marzo de 2014

MI PRIMO, MI GASTROENTERÓLOGO (MARK LEYNER) Y LA PRUEBA DEL CARBONO 14

Los gorilas de la entrada están fastidiando a unos adolescentes que quieren unas bebidas- en lugar de simplemente pedirles la identificación a los muchachos, les hacen pruebas de radiocarbono, utilizando trazas de carbono 14 para determinar su edad.

Efectivamente son ganas de fastidiar por parte de los gorilas, porque la prueba del carbono-14 puede hacerse a organismos ya fallecidos, y lo que indica es la fecha en la que ese organismo murió. A veces las autoridades tienen comportamientos extraños, así el otro día estaba yo en el estadio Teresa Rivero viendo el Rayo-Sevilla y pude ver cómo la policía cada dos por tres nominaba a un biri y se lo llevaban fuera del estadio o le hacían cambiarse de camiseta. El momento culminante fue cuando cantamos los campanilleros y observé que cuando sacamos nuestras llaves se preocuparon un poco.
El libro que comentamos esta semana es demasiado loco y postmoderno para mí.

lunes, 17 de febrero de 2014

UNA TEMPORADA PARA SILBAR (IVAN DOIG) Y LA CAÍDA LIBRE DE LOS CUERPOS

Curso tras curso, todos nos lanzamos a experimentar la fuerza de la gravedad. Una pelota y una fiambrera vacía caían a la misma velocidad, pero también una pelota y una fiambrera que estaba llena, según descubrimos con asombro. Una bota y el capuchón de una pluma. La regla y el borrador de la pizarra. A Damon y a Grover se les ocurrió el experimento más diabólico: uno de ellos levantó en alto un saco repleto de carbón mientras el otro sostenía con delicadeza un alfiler. La ley de la caída de los objetos se cumplió una y otra vez, y con ese pie ya firme en la gravedad, Morrie nos fue elevando cada vez más alto, clase tras clase, hacia las maravillas del Universo.
- Copérnico- decía de pronto, como si se acordara de un conocido- , él sí que sabía dónde estaba el centro de las cosas.

Así lo prescribe la Física Clásica, dos cuerpos dejados caer desde una misma altura llegan al suelo al mismo tiempo. Esto, suponiendo que uno se haya en ausencia de otras fuerzas, en el vacío, porque si se deja caer por una ventana un elefante y una pluma llega antes el elefante al suelo, pero en el vacío llegarían a la par.
Recuerdo  que esto se ilustraba a la perfección en el primer capítulo de la séptima temporada de "los problemas crecen" (Growing pains), en la que Mike Seaver se lo explicaba a un jovencísimo Leonardo Dicaprio. No he sido capaz de encontrar dicho capítulo en internet, si alguien lo encuentra que me lo pase por favor

lunes, 3 de febrero de 2014

AÑOS DE PENITENCIA (CARLOS BARRAL), TÉCNICAS DE ILUMINACIÓN (ELOY TIZÓN) Y LAS RECÍPROCAS IMÁGENES NEGATIVAS ENTRE CIENTÍFICOS Y LITERATOS

Lo volvemos a aclarar: nada más lejos de las intenciones de este blog que enfrentar a los partidarios de las ciencias con los de las letras, pero no queremos volver la espalda a la realidad: los prejuicios y recelos existen, y aquí van un par de ejemplos. El primero de Carlos Barral en sus Años de penitencia:

… y varios titulados en ingeniería o en carreras técnicas, caracterizados por esa expresión estólida y suficiente y la correspondiente dificultad de elocución, personajes cuya identidad se diluiría para siempre...


Y en sentido contrario también (porque como cantaba aquel, de Algeciras a Pontevedra, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra), aquí  tenemos a Eloy Tizón en su libro de relatos Técnicas de iluminación.:

Se besaron en los labios con ternura, su mujer era maravillosa, olía a tubos de ensayo, a laboratorio clínico, a sala de hospital recién desinfectada, él no era bueno con las metáforas. Nunca se le habían dado bien aquellas cosas poéticas, Almeyda es científico racionalista, pragmático, a sus ojos el arte y la literatura eran extravíos propios de débiles mentales. Comparado con la neurobiología, todo es juego inofensivo y carreras de sacos. Una exótica pérdida de tiempo. Dos o tres veces había intentado leer una novela, nada, era imposible, se le caía de las manos a las pocas páginas. Suspiros, debilidades, enredos, sensibilidad enfermiza. Un alma fuerte no necesitaba de semejantes sucedáneos de vida.

Creo que ambos textos son altamente ofensivos y apuntan donde más duele. La semana que viene este blog cumple tres años, muchas gracias a todos por vuestra atención.

lunes, 20 de enero de 2014

LA TENTACIÓN DEL FRACASO (JULIO RAMÓN RIBEYRO) Y EL CONCEPTO DE TIEMPO.

La tentación del fracaso es un libro que comprende los diarios de Julio Ramón Ribeyro de 1950 a 1978. Me han gustado mucho y me quedo con la sensación de que conozco muy bien a Julio Ramón; me encanta leer diarios y de este me gusta hasta el título. Los buenos títulos aguanta bien un cambio en su orden y así, El fracaso de la tentación también quedaría bien. En cuanto al tiempo, a mí lo que me extraña es que sea algo tan misterioso para el hombre y a la vez seamos capaces de medirlo con tanta precisión. El que el hombre  mida el tiempo era para Juan de Mairena la prueba de su mortalidad, porque si fuéramos inmortales, ¿para qué medirlo?


Hay nociones que nuestra inteligencia no ha podido hasta ahora explicar, ni siquiera concebir, por más que durante siglos se haya aplicado a ello. Una es el infinito, pero pienso sobre todo en el tiempo. Toda tentativa por comprender este fenómeno o definirlo tropieza con tal dificultad que nuestra razón desfallece y sólo tiene que recurrir a la metáfora o a la relación analógica para representárselo: el río, el camino, el continente de nuestro ser. A tal punto que he escuchado decir a un célebre filósofo que como el tiempo no es un objeto tampoco es un problema, a lo más un misterio. Con lo que no se resuelve nada. Quizás una de las maneras de abordar el tema sería considerarlo como el receptáculo del acontecer, la suma de los sucesos, y definirlo así no por lo que es sino por lo que contiene. Pero ello tampoco es satisfactorio. En todo caso lo que nosotros podemos concebir es un espacio sin tiempo, pero no un tiempo sin espacio. El tiempo necesita de las cosas para existir. En un universo absolutamente vacío el tiempo no existe. El tiempo es así una cualidad del ser. Pero que no puede separase de él. El tiempo no puede aislarse ni almacenarse, ni en un calendario, ni en una clepsidra. No podemos ahorrarlo para utilizarlo luego. El tiempo desaparece conforme se usa. Hacia atrás no hay absolutamente nada: nada separa el día de ayer de la batalla de Lepanto, están unidos por su propia inexistencia. En este sentido el único tiempo posible es el futuro, pues lo que llamamos presente no es sino una permanente desaparición. Pero el futuro mismo no sabemos no sabemos en qué consiste, es una mera posibilidad. Sabemos que está allí, que está siendo, pero ¿dónde? Sólo podría decir que es la caída de nuestro ser.

lunes, 6 de enero de 2014

SENILIA:REFLEXIONES DE UN ANCIANO (ARTHUR SCHOPENHAUER) Y EL CALOR ESPECÍFICO

Cuando un cuerpo, para ser elevado a un determinado nivel de temperatura, tiene mayor necesidad que otro cuerpo de recibir calor procedente de fuera, decimos que posee una superior capacidad de calor. Por ejemplo, el aceite de linaza tiene la mitad de capacidad que el agua. Para llevar una libra de agua a 60 grados Réamur, se requiere tanto calor como para derretir una libra de hielo, con lo que el calor queda latente. En cambio, el ACEITE DE LINAZA es llevado a 60 grados con la mitad de calor aportado, pero, al entregar de nuevo ese calor y descender a 0, solo puede derretir media libra de hielo.
Pues poco puedo comentar de este texto de Schopenhauer, creo que lo explica bien, aunque en la parte final no sé si se hace un lío o yo pierdo el hilo, además que lo de calor que queda latente me induce a error por el concepto de calor latente, pero por lo demás, muy bien ArthuR.
Añado que yo no tenía ni idea de la escala Réamur y que este texto lo encontré a modo de cita introductoria de otro libro: "El joven vendedor y el estilo de vida fluido", de Fernando San Basilio.



lunes, 23 de diciembre de 2013

EMILIO PRADOS Y LA MUERTE TÉRMICA DEL UNIVERSO

Cuando mueran los astros, los hombres y las piedras
y se olviden los árboles, las aguas y las nubes,
cuando, sin fuego, el mundo se pierda en sus ruinas,
cuando muera el Espacio, no hallando este reposo,
y, hueco, el Universo sus transparencias hunda:
Ay, el tiempo, soberbio, mordido por su engaño,

Destejido y sin nombre, huirá bajo la angustia

En este blog se intenta practicar la variedad, y así de las 91 entradas que lo componen, sólo se han repetido tres obras literarias: El rey pálido del pobre David Foster Wallace, Tres tristes tigres de Guillermo Cabrera Infante y Juan Belmonte, matador de toros, de Manuel Chaves Nogales. También existe variedad en la otra parte del blog, la científica; no obstante un tema bastante usual en los textos literarios es la entropía y las consecuencias derivadas de ella, por razones que no son difíciles de adivinar.
Una de estas consecuencias del segundo principio de la termodinámica sería la hipótesis cosmológica conocida como Big Freeze, según la cual el universo se expandería indefinidamente y por tanto alcanzaría la muerte térmica, por congelación.
Este poema de Emilio Prados, del que ignoro el título y el modo en que llegó hasta mi cuaderno, reflejaría ese momento de humillación en el que el Universo se ve tratado como un vil sistema termodinámico.  

lunes, 9 de diciembre de 2013

ENSAYOS (NATALIA GINZBURG), EL MÁXIMO COMÚN DIVISOR Y EL MÍNIMO COMÚN MÚLTIPLO.

Al final dejé de tener miedo. Pero lo convertí en un símbolo de todo lo que me era desconocido y me inspiraba terror. Él lo era todo : las matemáticas, que no entendía y que mi madre, siempre inadecuada, seguía llamando ‘aritmética’; era el Mínimo Común Denominador y el Máximo Común Múltiplo; era mi vida fuera de casa, en la niebla, lejos de mi madre; era mi soledad, mi ineptitud para tener amistades, mi cansancio de los deberes, mi disgusto de crecer, la melancolía que me asaltaba cuando la oscuridad llegaba a la ciudad, cuando miraba por la ventana las calles entristecidas y nocturnas.

Varias veces se ha indicado en este blog que una inexactitud científica no resta valor alguno a una obra literaria, pero pensamos que en este caso es algo tan sencillo que podría haberse evitado. No sabemos si computarle el error a Natalia Ginzburg o a alguna de las traductoras del libro: Flavia Company y Mercedes Corral. En cualquier caso donde dice "Mínimo Común Denomidador y el Máximo Común Múltiplo" debe decir mínimo común múltiplo y máximo común divisor. Resulta además curioso que este pequeño desliz aparezca en el texto justo después de que la autora (con esa impaciencia que a veces los hijos gastamos con los padres) eche en cara a su madre una imprecisión de mucho menor calibre para mi gusto.

lunes, 25 de noviembre de 2013

EL EJÉRCITO FURIOSO (FRED VARGAS) Y LA CLASIFICACIÓN DE LOS ARTRÓPODOS

-          Una cochinilla de dos centímetros. En el omoplato izquierdo de Valleray y en el de Lina.
-          ¿Cómo si llevara una especie de insecto gordo pintado en la espalda?
-          No quisiera fastidiarte como Danglard, pero la cochinilla no es un insecto. Es un crustáceo.
-          ¿Un crustáceo? ¿Cómo una gamba, quieres decir? ¿Una gamba sin agua?
-          Una gamba terrestre, sí. Prueba de ello es que tiene catorce patas. Los insectos tiene seis. Por eso las arañas, que tiene ocho, tampoco son insectos.
-          ¿Me estás tomando el pelo? ¿Estás intentando decirme que las  arañas son gambas de tierra?
Al tiempo que Veyrenc abría los caminos de la ciencia a Adamsberg, se preguntaba por qué el comisario no reaccionaba ante la noticia de que Hippolyte y Lina fueran hijos naturales de Valleray
-          No, son arácnidos.
-          Eso modifica alguna cosa- dijo Adamsberg-, pero ¿qué?

-          No modifica demasiado la visión que se tiene de la cochinilla. Es un crustáceo que no se come, eso es todo.
Apasionante sin duda el mundo de los invertebrados y el de los artrópodos concretamente. No los despreciemos porque a ellos pertenece los crustáceos, entre los que se encuentran algunos de los manjares más ricos que existen. No me termina de cuadrar que la cochinilla tenga catorce patas siendo un crustáceo. Aprovecho para recomendar el libro, primero que yo he leído de la serie del comisario Adamsberg pero que en realidad es el último de más de diez.

lunes, 11 de noviembre de 2013

HISTORIA DE UN IDIOTA CONTADA POR ÉL MISMO (FÉLIX DE AZÚA) Y UNA VISIÓN NEGATIVA DEL PAPEL DE LOS CIENTÍFICOS EN LA SOCIEDAD

Como ya he dicho, yo estudiaba ciencias con la intención de seguir luego la especialidad de exactas- un nombre estupendo para esa disciplina, la matemática, que es el arte de la rigurosa inexactitud, como bien sabemos desde Leibniz- y dedicarme profesionalmente a vivir del cuento, a saber, de becas de investigación y memorias científicas perfectamente inútiles sobre tal o cual sutileza desprovista de todo interés. Los estados industriales se ven en la obligación de financiar a un verdadero ejército de parásitos (los llamados científicos) con el fin de justificar la miseria de una población semiesclavizada y embrutecida que cree en el progreso científico, sin entender una sola palabra, como antaño creía en la Asunción de la Virgen. Yo pensaba dedicarme a parásito.

Dejando a un lado la retranca del texto y lo que considero una bonita definición de las Matemáticas, el arte de la rigurosa inexactitud, el texto sólo se justifica y complementa si lo ponemos a la vera del título de la novela de la que está extraído.

lunes, 28 de octubre de 2013

EL CAMINO DE IDA (RICARDO PIGLIA) Y LA PRECOCIDAD DE LOS GENIOS MATEMÁTICOS

Esta vez no vamos a citar un texto de la novela, sino de una entrevista promocional. Patricio Pron, es un escritor argentino que una vez ganó un premio literario del que yo fui finalista; esto me hizo perder dinero, pero no le guardo rencor. Aquí entrevista a su paisano Ricardo Piglia:

- Vivió quince años en Estados Unidos, dando clases, y sorprende que esa experiencia no apareciese en sus libros anteriores sino de forma muy escueta. ¿Tiene la sensación de que allí se adquiere un conocimiento sin experiencia?
En los campus, sobre todo en Princeton, domina la idea, me parece, de que el pensamiento debe estar aislado de la realidad. Los grandes descubrimientos teóricos se hacen siendo muy joven (a menudo antes de los veinte, es decir, en la adolescencia, y antes de tener alguna experiencia de la vida), ya que la concentración extrema depende de que las pasiones no interfieran en el pensamiento, y el campus pone o trata de poner entre paréntesis la vida y el deseo. Además, en Princeton, a los veinticinco o veintiséis años, los grandes matemáticos ya son «has been», llega la nueva élite de supergenios de diecisiete y dieciocho, rápidos y arrogantes como Billy el Niño, y la universidad pone a las viejas glorias de treinta años a dar clases porque asume que ya no inventarán nada: todos ellos saben que no se les va a ocurrir nada más, a pesar de que aún tienen toda la vida por delante, y se dedican a leer.

Los matemáticos, como los futbolistas, a los treinta años ya están viejos. Qué curioso. Con la edad se pierde empuje, es cierto. Aquellos que de mayores mantienen la ilusión y el esfuerzo de su juventud tienen el éxito garantizado, podría decirse que es casi hacer trampas combinar la experiencia de la madurez con el vigor de la juventud. Yo mismo me digo: con lo que yo sé, si continuara echando las peonás de estudio que echaba con mi hermano cuando opositaba....

lunes, 14 de octubre de 2013

ALFONSO COSTAFREDA Y LA ECOLOGÍA

Me parece que hacía ya tiempo que no aparecía por el blog un poema. Aquí viene este de Alfonso Costafreda, poeta del cual me he acordado estos días porque lo cita como amigo Carlos Barral en 'Años de penitencia'. Se suicidó en Suiza, frase que parece un verso, en 1974. En este poema resulta muy difícil descubrir a un hombre con tendencias suicidas porque el texto emana serenidad y buen rollo, quizá en el último verso... o quizá un exceso de serenidad y comunión con la naturaleza conduce a eso.



Espacio vegetal, árboles luminosos,
columna de alegría que posees,
verde sobre la palma, el peso de las hojas,
y es el fruto consegudo.
                         Extiéndete, oh árbol,
insinúa tu mano, adelanta
hacia los puros aires que te esperan
la horizontal caricia de tu rama.
El bosque está gozoso.
                            Poderosos,
los árboles ensanchan su madera,
mientras la nube, blanca sobre el cielo,
entrega nuevas aguas,
y las semillas surgen de lo inesperado.
Amor, amor, todo se cumple;
realizada la repentina aurora de la tierra
se nutren nuestras vidas de la energía del sol,
y del gozo, y de la fuerza del viento.
Salid hacia los campos,
volcad vuestra mirada sobre todo lo vivo;
caminad; caiga el sol sobre el cuerpo,
y reconozca el aire vuestro torso desnudo.
Todo está en su momento de cumbre:
las cosechas, los campos abundantes,
los ríos que hacia nosotros desde el monte
         despliegan su brazo,
y en el llano serenan su avenida perfecta
hacia la total plenitud de la mar.
Todo está en su momento; somos hombres;
desde siempre, lo más nuestro, lo más vivo,
lo reciente para la alegría,
lo mejor, lo esperamos de la tierra,
de su contacto diario,
de su continua y amorosa presencia,
de su larga mirada protectora,

del fervor con que guarda y vigila el eterno reposo de nuestros muertos